Dormir contigo

Hay una frase que conocemos todos: “Dormir como un bebé”. Parece plácido, dulce, un momento de limbus totalis en el que el bebé se suspende de una nube y los papis también. En mi caso no es así.
Soy una madre que colecha, si hacemos colecho con mi pequeña desde su primer mes, principal razón: intuición. Segunda razón: teta. Tercera: tendinitis, tanto subirla y bajarla a la cuna me dañó la muñeca.

Ivana no tiene un sueño normal, quiero justificarlo de mil maneras, me gusta pensar que es por su súper inteligencia que hace que esté por fuera de la norma, pero aún siendo Einstein o Beethoven, la realidad es que duerme poco. Se despierta aún hoy  sus 17 meses entre 6 y 10 veces y ha llegado a más, tiene terrores nocturnos, necesita teta, toma y se vuelve a dormir.

Creo que dormía más yo cuando tenía 2 meses que ahora, al menos antes se despertaba cada 2 horas, hoy es en cualquier momento. La imagen es bastante aterradora, la enana se para en la cama dormida y grita: TETAAAAAAAA!, y mamá se la da, la vuelve a dormir y el ciclo sigue. Hay noches en las que tenemos hasta diálogos, mundo bebé que repite palabras sueltas como loro (entre ellas peppa pig) y la mamá pidiéndole por favor que se vuelva a dormir.

Obvio que fuimos a varios pediatras, obvio que mamá leyó todos los libros habidos y por haber, desde el infame y cruel duérmete niño (para mi hecho por un hombre nefasto podrido de que su bebé le robara a la esposa) hasta dormir sin lágrimas de Rosa Yove. Como pasa siempre a nivel neuronal uno tiende a sentirse más cómodo con las ideas que defienden lo que uno cree y esta no fue la excepción. Cómo mi decisión de seguir amamantando estaba tomada, tenía que buscar auxilio en doctrinas que me permitieran seguir con esto y hacer dormir a ivana.

¿Qué encontré? Que respuestas reales no tiene nadie, por eso me contacté aquí en Argentina con la Liga de la Leche, un grupo de mujeres en defensa de la lactancia que funcionan como grupo de contención y ayuda en todo el país, y me dijeron lee a Yove. El libro dormir sin lágrimas me ayudó bastante, habla de comprender el sueño del niño y respetar las etapas, básicamente todos los peques son diversos y por más que estadísticamente se nos hable de la existencia de una media y de un desarrollo promedio, en cuestión del dormir las cosas no se establecen en serio hasta alrededor de los 6 años, con lo cual lo que pasa en esos casos difíciles como el mío es un misterio.Soluciones? Mucho mimo, mucho amor, mucha contención, nunca dejar al niño llorar porque es un sufrimiento innecesario. No dejar al niño solo porque es otro sufrimiento y agobio; y hacer colecto si aún es lactante para aliviar a la mamá en tantos despertares y volver a hacer dormir rápido al niño. Si con esto y las rutinas habituales no sirve y la mamá se enferma o no da más, cortarle el pecho. No hay chance de lo último porque ya me veo despertándome 8 veces por noche sin siquiera poder calmar a mi hija. Bien por Yove, al menos para ella estoy haciendo las cosas bien.

Con leer no alcanza y decidí contactarme con la especialista en crianza y puricultora Marta Wilder, de Buenos Aires. Ella te ayuda con los procesos de lactancia y hasta dar de mamar, es una especialista excelente que sigue muy de cerca la evolución de las familias por medio de whats up, teléfono y consultas en privado. Cuestión ella me ayudó a diseñar un plan para reorganizar el día de Ivana, para reducir tomas, aumentar ingestas y obviamente lograr un sueño mejor. Estamos en eso, sí logramos que la enana se durmiera no sólo con la mamá, sino también con el papá, lo que es bueno, pero aún se despierta por la noche múltiples veces.

Cuestión madres, no están solas, pidan ayuda, hay gente con quien charlar. Algo esencial para ayudarlos a dormir es mantener la rutina: baño, cena, juegos, sueño. A nosotros nos sirve mucho jugar despues de cenar, hacer serie de mimos en la cama y dormirla los dos… obvio en nuestra o mejor dicho mi cama. Sí, no les dije, el dormir contigo se transformó en dormir sin ti para mi esposo. Esta es la parte engorrosa, el colecho mandó a mi marido a otra cama. No recomiendo que les pase eso, nos extrañamos mucho, pero Ivana le pega patadas y hasta lo saca de la cama de noche y honestamente no entramos. No hagan eso, no repitan, si busquen la comodidad, pero de todos, porque si no el padre se borra de la problemática de la madre, se entiende?

Ahora adquirimos un catre para colocar al lado de la cama y ponerla a ella, no sé cómo funcionará porque Ivana quiere sentir mi respiración para dormir. Después les cuento…. mientras tanto veremos si podremos repatriar a la figura paterna a la cama e invitarla a colechear.IMG_0196.jpg

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